¿Qué hay debajo de un vestido del siglo XVIII?

Antes de hablar de los increíbles armazones de la época, ¿sabíais que fue en este siglo cuando aparece la primera revista de moda en España?

Concretamente en 1821 nace el Periódico de las Damas que se guía de revistas de otros países como The Lady’s Magazine (Londres, 1770) o Le Journal des Dames (París, 1797).

Es un gran avance, ya que permitían conocer los gustos internacionales de la manera más sencilla hasta el momento. Y por si fuera poco, empiezan los primeros sastres con firma propia.

Realmente un periodo de la historia cargado de cambios políticos y sociales, donde por supuesto, la moda juega un papel importantísimo. Ahora bien, estaba sometida al estricto protocolo, que disponía el tipo de vestuario para cada actividad (actos religiosos o políticos, paseo, baile, visitas….).

¿El siglo XXI es la época de las apariencias? Nos podemos plantear esta pregunta porque no hemos vivido en 1800, las redes sociales no son nada comparado con la perfección de absolutamente todo en esa época: volúmenes, desde los tejidos, pasando por los volúmenes, los escotes, …. y por supuesto, la etiqueta no entendía de descansos, estar en casa no era excusa para perfecto.

Obviamente, para estar impecable en la época no valía simplemente con llevar un vestido o conjunto apropiado, si no que las prendas interiores también debían serlo.

Son diferentes los armazones que han usado las mujeres a lo largo de historia de la moda para crear magníficos volúmenes y ceñir la cintura, en esta época no encontramos sólo uno, por eso mismo es tan sumamente interesante, la época se dividía en pequeños periodos, dependiendo de la silueta ideal de la mujer que se quisiera conseguir.

Sin embargo, la indumentaria masculina a penas sufre cambios.

Comenzamos con las etapas del vestuario de este siglo.

Durante las dos primeras décadas (1800-1819), hay una continuidad del Estilo Imperio (comenzado en el siglo anterior).

El traje femenino se resume en líneas sencillas, talles cortados debajo del pecho, hasta el tobillo y escotes muy pronunciados. Confeccionados con muselinas de colores naturales, también podían usar gasa, incluso seda, pero lo más común y característico era la muselina.

Si hablamos de adornos, lo más típico son las gorgueras, se llaman así a adornos para el cuello hechos de lienzo plegado y alechugado. El que no podía faltar era el echarpe (chal) ya que al ser los vestidos de muselina no eran aptos para los inviernos europeos. Sobre todo los echarpes de cachemira que protegían del frío y adornaban con sus preciosos estampados.  Otras prendas para proteger del frio eran prendas inglesas como el Spencer (chaqueta corta, generalmente de lana) y el redingote.

Este estilo tiene una historia muy peculiar, se puso de moda cuando Napoleón regala un vestido a su primera esposa: Josefina Bonaparte. El vestido del que hablamos era blanco, volátil, de manga corta, con talle alto y estrecho bajo pecho.  Por supuesto, confeccionado con muselina.

Pieza que forma parte de nuestro stock del siglo XIX. https://periscostumes.com/seleccion-stock/siglo-xix/

Y….. ¡lo que estabais esperando! La ropa interior que usaban las mujeres de este Estilo era la más sencilla de todo el siglo. No usaban corsé, era innecesario ya que el vestido no requería ajustar la cintura. Tampoco usaban ningún otro armazón en la cadera, simplemente el vestido caía hasta los tobillos.

La segunda etapa es la denominada la Moda Romántica, desde 1820 hasta 1870. En este periodo los estándares de moda femenina suponen dificultades en la libertad de movimiento, a la inversa que en la época anterior. La silueta de la mujer cambia por el uso de prendas interiores como el corsé, la crinolina o el miriñaque, y prendas exteriores como amplios faldones, volantes o efectos acolchados; así estructurando el traje de esta época para que la mujer se viese con una cintura muy estrecha, hombros caídos y falda con mucho volumen.

Además, el año 1830 se caracteriza por introducir prominentes mangas a la indumentaria femenina.

Crinolina o miriñaque.
En Peris contamos con gran variedad de armazones de cada época.

La “jaula de hierro”

Una de las prendas interiores más llamativas de la historia de la moda es la crinolina, un armazón de hierro con forma de campana, proporcionando un volumen inmenso.

Su composición era un tanto peculiar: un batiburrillo de hierros unidos por pelo de caballo, soldaduras de azufre o trozos de tela.

Antes de esta invención, las mujeres tenían que llevar hasta ocho capas de enaguas para así poder hacer volumen.

Como curiosidad, mientras las damas de la burguesía carecían de libertad de movimiento, algunas voces empezaban a alzarse para encabezar las primeras revoluciones feministas.

Miriñaque. Puedes ver más en nuestra web: https://periscostumes.com/seleccion-stock/siglo-xix/

Este siglo no deja de sorprender, en 1851 aparece la primera singer y en 1856 el tinte sintético.

¡Las joyas! Nuestros complementos esenciales, en 1860 tienen mayor protagonismo, son más grandes, más impresionantes.

Otra moda característica eran las cintas de terciopelo atado alrededor del cuello para la noche en un estilo similar a la moda de la época georgiana (el origen del moderno collar de gargantilla).

A partir de 1870, la burguesía se tranquiliza de fiestas extravagantes y por consiguiente de aquellos vestidos de princesa que contenían aproximadamente unos 15 metros de tejido.
Es así, como llega la época del polisón, donde la voluminosidad de los vestidos se echó hacia atrás. Este armazón interior iba atado a la cintura bajo un par de enaguas, para que abultasen los vestidos en la parte trasera, pero cayendo rectos por delante. De este modo, vuelve a cambiar el ideal de silueta femenina.

Este estilo llamado impresionista es representado en pinturas como las de Monet o Renoir. Acaba en 1890.

Polisón.
 En Peris contamos con armazones de cada época.

Puedes ver todas las piezas interiores que se llevaban debajo de un vestido del periodo de polisón en nuestro Instagram: https://www.instagram.com/peris.costumes/

Y llegamos a la última etapa del siglo, Belle Époque (1890-1914). En la cual la silueta ideal para la mujer era en forma de “S” o reloj de arena, para conseguirla se ayudaban de mucha ornamentación.

Periodo lleno de avances revolucionarios como la aparición del automóvil, y mejoras en medios de transporte. Asimismo, los avances de los sistemas de comunicación hacen que la moda llegue a todo el mundo.

Francia era el centro de la moda y la “chica Gibson” era la personificación del ideal de belleza. Lo más característico de esta etapa eran grandes y recargados sombreros, vestidos o conjuntos largos que cubrían todo el cuerpo, amplia variedad de tejidos y capas de pieles de animales.

Chica Gibson.

La verdad es que eran prendas espectaculares, pero ahora solo podemos pensar cuanto tiempo podían tardar en vestirse.